Netflix: ¿El plan de convertirse en cable choca contra la pared?

Aunque la plataforma de streaming sigue sumando suscriptores y generando más ingresos que nunca, parece que no todo es color de rosa para Netflix. Las horas de visualización diarias están en baja, sus series exitosas tienen problemas para retener a la audiencia más allá de la primera temporada y el engagement de los usuarios se convirtió en un tema recurrente entre los ejecutivos. ¿Qué está haciendo Netflix para enfrentar este desafío y evitar que se le complique la cosa?

La metamorfosis de Netflix: cada vez más parecido al cable

Hubo un tiempo en que Netflix se comparaba con HBO, buscando emular su prestigio y calidad. Sin embargo, en los últimos años, la empresa de la "N" roja parece estar moldeándose más como un paquete de cable en miniatura, buscando abarcar la mayor cantidad de contenido y tipos de servicio posible.

  • Deporte en vivo: La plataforma se metió de lleno en el mundo del deporte con coberturas exclusivas de la NFL, MLB y WWE, y se rumorea que estaría buscando los derechos para la próxima Copa del Mundo. Una clara estrategia para atraer a los fanáticos del deporte.

  • El auge del reality: El enfoque en series de prestigio le dio paso a los reality shows. Actualmente, el contenido de no ficción representa más de la mitad de la programación original de Netflix. Un cambio significativo en su propuesta.

  • Retorno a las licencias: Después de un período en el que los estudios retiraron sus producciones de Netflix, la plataforma volvió a licenciar más contenido de terceros, dándole una segunda vida a series de televisión abierta como "Suits".

  • Suba de precios y recargos: En los últimos cinco años, el plan Estándar de Netflix pasó de 14 a 20 dólares al mes, y el Premium con 4K suma 7 dólares extra. Además, compartir la cuenta con alguien que vive fuera del hogar, algo que antes era gratis, ahora tiene un recargo de 10 dólares mensuales. Una familia podría estar pagando 37 dólares solo por Netflix.

A pesar de estos aumentos, Netflix sigue teniendo un dominio único sobre los suscriptores de streaming, con las tasas de cancelación más bajas de la industria. Esto le da margen para expandir sus ofertas y seguir subiendo los precios. El resultado final se parece bastante al cable básico en su mejor momento, con Netflix convirtiéndose en el paquete de TV de pago de facto en la mayoría de los hogares. Pero para seguir creciendo como el cable, necesita que la gente siga enganchada, y ahí es donde se le está complicando la cosa.

Un desafío inesperado: ¿qué pasa con el engagement?

Las teorías sobre por qué el engagement de Netflix se está estancando sobran. Lucas Shaw de Bloomberg menciona los largos lapsos entre temporadas y las limitaciones inherentes a los lanzamientos de temporadas completas (el famoso binge-watching). También se podría culpar a la percepción de "cantidad por sobre calidad" o a la renuencia de los espectadores a engancharse con series hasta que no estén seguros de que Netflix no las va a cancelar. Sin embargo, la tendencia realmente nueva es que los usuarios están encontrando otras formas de ocupar su tiempo.

Persona usando el control remoto de un televisor con el logo de Netflix
El zapping y los nuevos formatos compiten por la atención de los usuarios.

Principalmente, se están volcando a YouTube. Según datos de Nielsen, la cuota de visualización diaria de YouTube en EE. UU. saltó del 8.1% en 2023 al 13.4% en 2026. La de Netflix solo aumentó del 6.9% al 7.8% en el mismo período. YouTube es mucho más accesible: no hay que pagar ni registrarse para ver, y el contenido rara vez se siente como un gran compromiso. Esto ayuda a explicar por qué Netflix está incursionando en el video de formato corto con acuerdos con editoriales como Buzzfeed y Conde Nast: es un intento de recuperar algo de ese engagement fácil.

Lo mismo ocurre con el rumor de que Netflix podría agregar una serie de canales de streaming que funcionen las 24 horas. Esto no solo sería un guiño al cable, sino también a servicios de streaming gratuitos como The Roku Channel y Pluto, que llevan años ofreciendo la experiencia de "zapping" (The Roku Channel, por cierto, también vio un salto a un 3% de cuota de visualización diaria, cuando hace tres años ni figuraba en el radar de Nielsen).

En cuanto a las rumoreadas suscripciones adicionales a otros servicios como Peacock, podría ser otra forma de evitar que los usuarios dediquen su tiempo de televisión a otros lugares. También es una especie de seguro contra la rotación de suscriptores (churn) a medida que Netflix sigue subiendo los precios, ya que cancelar se vuelve más un lío cuando hay varios servicios involucrados.

¿Funciona la estrategia?

Es difícil decir si alguna de estas medidas resolverá los problemas de engagement de Netflix. Lo que es seguro es que van a complicar la oferta para los clientes. Lo que antes era un objetivo simple de ofrecer "la serie perfecta" puede dar paso a un abanico de modos de visualización, tipos de contenido y paquetes de suscripción. En su afán por convertirse en cable, Netflix corre el riesgo de perder esa fuerza de atracción y simplicidad que lo trajo hasta acá.

Para profundizar en el tema

Para conocer más detalles sobre este análisis y las estrategias de Netflix, podés consultar la nota original en PCWorld: Netflix's plot to become cable hits a wall.

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